Voces del Faro.

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EDICIÓN JUNIO 2026

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MARIANA SAYAGO

TALENTOS

Me imagino como gotea la sangre
de una herida que aún no floreció.
Mi miedo crece y también la imposible tarea de perdonarme el pasado.
Ninguna palabra logra moverme
de la piedra en que me he convertido.
Mi vida entera es una sala de espera gris y desangelada donde sólo se oyen los latidos de mi corazón,
cuando se atreve a funcionar.
Sobrevivo a esa espera. Lloro y escribo.
He perdido mundos enteros y
aún habito el instante de cada partida.
Mi historia es una espina clavada
en algún lugar blando de mi cuerpo.
A veces, entre insomnio e insomnio, sueño que me piden cuentas de los talentos que me entregaron antes de nacer.
¿Cómo explicarles que mi bolsillo tenía un agujero y que los perdí?

Licenciada en Comunicación, diseñadora gráfica, teatrista por pasión y convicción, y docente universitaria. En el terreno de la palabra escrita, confiesa transitar la literatura a veces de manera apasionada y otras, amargamente. Su fundamento vital es definirse como una mujer en búsqueda permanente y, sin lugar a dudas, siempre enamorada.

  • La mujer que más Amo

    Hoy te miro.
    Te miro desde lejos, observando cada detalle que tienes.
    Ese cabello tan hermoso, tu olor tan único.
    Admiro mucho como me haces las dos colitas y que se vean estupendas.
    Recuerdo la primera comida, estuvo riquísima, todo lo que tocas es mágico.
    Tu paciencia, es la clave de la disciplina.
    Tus manos, todas cansadas para que jamás me falte el pan o las galletitas sabor frutilla.
    Podría escribirte mil capítulos y esforzarme para sentirme orgullosa de vos, pero es suficiente esta página para demostrarte que soy feliz. Gracias, gracias, gracias.
    Me enseñaste que con violencia la vida no es de colores. Que el dolor es tan pasajero y que el recuerdo es la huella más profunda que un ser humano deja.
    Cada vez que veo una arruga en tu rostro, estoy condenada al sufrimiento.
    Desearía que seas para siempre, daría mi vida y ser un escudo protector para cada guerra que llegue a vos.
    Si me preguntan el concepto de amor, tus ojos vienen a mi mente. Mamá, el concepto del amor puro y sincero es para vos.
    Mira el cielo, mira las estrellas que conspiran por vos. Mira ese universo lleno de calidez que provocas.
    Sos el ejemplo de madre, mujer, y luchadora que quiero ser. Mamá te amo. Mamá gracias.
    Mamá tus comidas son mágicas.
    Mamá no llores. No me gusta ver esos ojos llenos de brillo, apagarse.
    Mamá acepta tus arrugas.
    Lo único que no acepto es la maldita ley de la vida. Quiero que seas eterna
    ¿Cómo lo hago? Eso no me enseñaste.

    Juanita Ibáñez
    Nacida en Santiago del Estero. Actualmente estudia en el Profesorado de Lengua y Literatura Ángela Capovilla de Reto. Su pasión por las letras se manifiesta en sus tiempos libres, espacios que dedica a la búsqueda de inspiración y a la escritura, con el firme propósito de explorar nuevas herramientas expresivas y adentrarse profundamente en el quehacer literario.

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ESTEBAN SAYAGO

UNA NARANJA PARA EL CAMINO

Cuando el mulato llegó a la casa, Tomás estaba jugando con soldaditos de madera bajo la galería. Levantó la vista y vio primero los pies descalzos, cubiertos de tierra colorada, y después las marcas gruesas que le cruzaban las piernas como ramas secas. El hombre llevaba una camisa vieja y rota en la espalda. Por los agujeros se asomaban cicatrices largas, algunas oscuras, otras todavía rojas.
—Se llama Baltasar —dijo su madre mientras acomodaba el rosario en la cintura—.
Dios quiso que lo ayudáramos.
Tomás miró al hombre y sonrió. Baltasar le devolvió la sonrisa con timidez.
Por las tardes, el niño lo seguía hasta el corral. Le hacía preguntas sin descanso.
—¿Te dolieron esas marcas?
Baltasar tardaba en responder.
—Hace mucho, niño.
El padre de Tomás, capitán de lanza y botas altas, decía que Baltasar era fuerte y veloz. “Le damos techo, comida y trabajo digno”, repetía mientras limpiaba su espada junto al aljibe. Después le entregaba mensajes doblados y lo enviaba campo adentro, hacia lugares donde el monte parecía tragarse el camino.
Tomás no entendía por qué Baltasar debía salir siempre solo.
Una noche escuchó a sus padres hablar en voz baja.
—Si los indios atacan otra vez, perderemos hombres —dijo el capitán.
—Él sabrá arreglarse —contestó la mujer persignándose—. Además, salvamos su alma.
Tomás abrazó fuerte su manta de lana. Pensó en las cicatrices.
A la tarde siguiente, Baltasar partió antes de que bajara el sol. El niño le regaló una
naranja pequeña para el camino.
Esperó hasta que encendieron los faroles de aceite.
Después hasta que las ranas cantaron junto al río.
Pero Baltasar no volvió.
Y por primera vez Tomás sintió que los adultos decían cosas que no parecían verdad.

Profesor de Lengua y Literatura, escritor independiente de narrativa y lírica, y tallerista literario.
Desde sus espacios de taller, se dedica a promover la lectura, la creatividad, la escritura y el pensamiento crítico. Actualmente, cursa la Diplomatura en Literatura Infantil y Juvenil
en la Universidad Nacional de Santiago del Estero (UNSE).

  • Octavo Día

    Una pareja, ella Ana, él Víctor estaban en la mesa que daba a la ventana tal vez buscando más privacidad en esa confitería siempre muy concurrida. Mientras Víctor le acariciaba las manos le decía: —mi amor te llamé para contarte algo insólito y muy novedoso, ayer en esta misma mesa dos señores desconocidos, cada uno con su portafolio, traje y corbata, uno habló así:
    —Sr Víctor, andamos por todo el país por iniciativa del Consejo por la Paz, libertad, justicia, la verdad y NO a la guerra este organismo financia todo y se compone de más de 40 países que han firmado el acuerdo por la paz y la libertad, recientemente anunciando que la noticia es una bomba, pero no de guerra sino con la esperanza de que sea todo lo contrario, al crearse en todo el mundo el 8° día, claro que para eso se cambiarían muchas cosas:
    Primero: modificación del calendario, cada semana tendría un día más.
    Segundo: desaparecería el sábado inglés, sería un día normal como el viernes y así los días domingos pasarían a ser dos días seguidos.
    Para probar la propuesta en Argentina se haría de la siguiente manera y todo pago para reflexionar sobre los resultados y beneficios: se seleccionarían 3 parejas de novios y 3 familias con hijos menores, todos de vacaciones dentro del país por 6 días lugar a elegir de lunes a sábado, cumplido el tiempo de prueba y fiel a un contrato, recibirán el doble de lo gastado, pero en dólares.
    De la prueba ensayo en argentina los beneficios serian y tal vez para el resto del mundo con el agregado del 8° día creado como mágicamente, un domingo, de 48 hs. esto en términos turísticos en los hoteles por ejemplo tendrían reservas de dos noches y dos días, incluso los cines y teatros, restaurantes y casas gastronómicas trabajarían más que todo lo que resta de la semana, el movimiento turístico mundial de la semana seria descomunal también para las parejas y matrimonios al volver de unas vacaciones de seis días sería muy positivo al dejar a propósito los domingos bis para disfrutar y descanso final.
    Si Argentina sacara el sábado inglés abrirían las escuelas y los bancos, los centros educativos tendrían jornadas de 4 horas de cultura primaria y secundaria clases de literatura infantil-juvenil, con orientación hacia la literatura regional del NOA y como el Consejo por la Paz subsidia todo habría textos para todos los estudiantes de escritores locales en los géneros, poesía y narrativa, seria extraordinario.
    También en los beneficios del nuevo sábado…
    Se aprovecharía tener un 8° día, los bancos se organizarían mejor para la atención por supuesto recibirían el pago por horas extras, de día trabajo para exclusividad de cobro de haberes de jubilados y pensiones, de discapacitados no tendrían así que hacer grandes y largas filas, vulnerando su salud, vida, ni muerte y todos felices.
    En fin, el fin último y único del ser humano es ser feliz en esta vida con esta propuesta tendría la oportunidad de….. vivir con más descanso- por lo tanto, más feliz..
  • Víctor Hugo Paz García

    Nació en la ciudad de Beltrán, Santiago del Estero. Se considera medio poeta, medio filósofo. Es autor de libros de poesías, aforismos y cuentos.
    Integrante de grupos literarios locales, también fue miembro de la Comisión Directiva de SADE SDE. Participó de numerosos encuentros literarios, así como en la Feria Internacional y Provincial del Libro.
imelda trejo de molina

Mi Otoño

En Mayo tengo un otoño
porque es mi cumpleaños.
Siento el corazón vibrar
cómo un tambor gigante.
Y …se desnuda el alma
para vestirse de gala,
con alegría y esperanza.
Soy la hoja amarillenta
que resiste caer en el otoño.
La fortaleza se multiplica
como el sol del verano;
haciendo un canto
de fe, amor y paz.
El mensaje interior habla
de la respiración sin trabas.
Ahí fluye la memoria
a través de la escritura.
Todos los recuerdos vividos
en el otoño de mí vida nueva.

Profesora para la Enseñanza Primaria y Técnica en Laboratorio. Publicó catorce premiados libros.
Presidenta – mandato cumplido – de SADE SDE, actual Delegada al Congreso Nacional. Recibió numerosas distinciones nacionales e internacionales. Embajadora de Paz distinguida por la Fundación Internacional Mil Milenios de Paz.

Nació en Buenos Aires. Licenciada en Relaciones Públicas y Humanas. Poeta, escritora, periodista. Conductora de programas radiales culturales.
Recibió numerosos galardones y premios en certámenes literarios y a la trayectoria. Socia de Summa Colectivo de Arte.

Stella Marís Íncola
  • Tu Silencio

    ¡Ay qué pesada piedra
    me arroja tu silencio!
    En oquedad lejana
    van a morir los pájaros
    con su golpe certero.
    Calla el árbol sus hojas
    enmudece hasta el viento.
    Los murmullos del aire
    ahogan en la tierra
    su tímido lamento.


    Se suicidan las horas
    de todos los relojes
    en sus cajas de acero.
    Es de quietud el mundo
    en medio de las torres
    con sus ventanas mudas
    y los ojos desiertos.


    El corazón caído
    mi boca amordazada.
    Extendida en la calle.


    La cruz de tu silencio.
susana strippoli

La Noche

“…al finalizar la noche se cierra la boca de la verdad”..
Carlos Latorre

Avanza en el silencio.
Abre su boca.
Llora una ausencia,
con los ojos cerrados
escribe su grito
en alfabeto negro.
Entre planetas rojos y estrellas
crea sueños,
reflejos de la medianoche
universal.
Imperio de las tinieblas
disuelve lo secreto
fluye en imágenes,
plegarias
vertientes de misterio.
Es una inmensa pupila
que espera me duerma sometida
en su mágica oscuridad,
repose en sus brazos,
follaje de sombras
en cadencia
de inmóviles horas.

Médica, escritora y poeta, nació en la ciudad de Mendoza. Reside en Santiago del Estero desde 1979.
Ganadora del primer lugar en poesía del concurso Bicentenario de la Autonomía Provincial 2020, realizado por SADE SDE. Primera Mención en Poesía de las Jornadas de Arte y Política (UCSE 2023) y Secretaria del Capítulo Argentina de la Academia Norteamérica de Literatura Moderna Internacional.

La mejor Lectura

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Secretos entre el Lodo

Esta narración transcurre en Chile en los últimos 50 años. Es la vida de seres criados en mundos diferentes pero acontecimientos políticos, fenómenos climáticos y una catástrofe, afectan sus existencias y los marcarán a fuego. Hombres y mujeres corrientes que deben luchar para acallar secretos, temores y sentimientos.

El Llanto de la Piedra

Son poemas con temática social, pero también hablan de un interior quebrantado por el dolor, desnuda el sufrimiento. Se diluye la imagen de mujer fuerte, dura. Aquí la piedra llora y expresa su sentir intensamente.

Gritos Ahogados

Se reúnen en esta obra poemas dispersos en Antologías, otros que pertenecen a poemarios anteriores que fueran modificados o reescritos, junto a los inéditos. Es un libro ácido, fuerte, diferente. Aborda temas contestatarios, surgen poblados de ira y desesperanza. Otros guardan el carácter de alegato, rebeldía, pasiones e inseguridades silenciadas y desde la osadía de la madurez se desnudan.

  • Gastón

    ¿Cómo era mi papá?
    Le había hecho esa pregunta a su madre a los treinta años, cuando ya toda una vida había pasado. Pero su madre no le respondió. Era de esas madres silenciosas, de esas que las épocas duras forjan a silencio y olvido; de esas que temen por la vergüenza, por el dedo del qué dirán. Lo mejor que pudo hacer para apaciguar la curiosidad de su hijo fue inventar una historia sobre un padre que había fallecido antes de que naciera. Eso sería suficiente y lo fue.
    Pero los años pasan y nada oculto yace debajo del sol. Nada puede esconderse para siempre. Porque quiso el destino que descubriera la verdad. Su padre estaba vivo, vivo y muy lejos de él. Lo imaginaba alto, moreno y con el cabello rizado, como él. Salvo sus ojos, porque estaba seguro de que tenía los ojos de su madre, lo que lo enorgullecía cada vez que se miraba al espejo, porque mirar esos ojos era como sumergirse en un estanque de agua quieta, fresca y limpia.
    Lo había visto una vez, una única vez, y había sido de lejos, a unos metros, a una calle de distancia. Fue como un incendio en su corazón.
    Se había enternecido con el contar de su mirada, con los pliegos de su voz que dejaba en el aire. Tenía cierta paz para enderezar las palabras, subirlas hasta lo más alto y dejarlas caer en el abismo; como perlas, como gotas, como eso que eran.
    Lo había visto caminar, como quien no quiere la cosa, por esos lugares a donde iba cuando el día acababa y todo se guardaba en la quietud y la sombra. Miraba al suelo, como evitando pisar líneas imaginarias en los pisos. Era gracioso y no lo sabía; y si lo sabía, lo disimulaba muy bien. Se detenía para poder pensar con claridad, no vaya a ser cosa que se le hubiera olvidado algo en la oficina o en su casa o sabe Dios en qué lugar. No se atrevió a hablarle, a gritarle o a silbarle, aunque sea.
    Ah, si él supiera que desde aquella tarde lo pensaba todos los días, a cada instante. Pensar en sus modos de ser, en su eterno olvido y la larga espera, en su filantropía que exasperaba y enternecía a la vez. Verlo una vez en cuando había sido una completa tortura, como una eternidad. El corazón le latía a mil por hora, como ráfaga, y quería salirse de su pecho para correr hasta él.
    Si, había servido de mucho. No fue en vano. Cada pensamiento, cada gesto, cada dolor, había servido hasta el último suspiro.
    Gastón. Se llamaba Gastón.
    Lucas Lastra
    Oriundo de Los Quiroga, Departamento Banda, localidad rural a orillas del Río Dulce en Santiago del Estero, tiene treinta y tres años y se considera un eterno aprendiz en el arte de las letras.

Florencia Marcazzo

Numismática Posmoderna

Quema mis manos. Debo soltarlo, entregarlo, desprenderme de él. He visto a tantos habitar la oscuridad por solo tenerlo. Los conocí caminando entre los pliegues de la conciencia. Transite la niñez haciendo la plancha en el agua podrida. Sus voces deformándose a mi alrededor me transmitieron el suficiente asco y pavor. Aun no sabiendo quien soy, vivo en la epifanía de conocer en quien no quiero convertirme.

Una mañana me declaré huérfano saliendo de los bordes de la urbe. Cruce los campos, camine por la vera de algunos arroyos. Sentí el olor a barro y me hizo libre. En plena sinapsis supe lo bueno, bueno y lo malo, malo. Algo tan simple siempre te había costado tanto papá.

Tuve un trabajo de pago diario. Cada vez que los billetes del patrón pasaban a mi bolsillo el vértigo se apoderaba de mí. Sentía el peso de mi conciencia cual si llevara un arma martillada y cargada en la campera. No tenía intención de dispararla. Aun así, qué pasaría si me susurraba al oído y de alguna forma me seducía a usarla. Es eso, es un arma. El dinero es un arma cargada.

Benjamín Franklin me mira desde el billete. Su piel, verde, rancia, color a muerto. Vestigios de olor a humedad y manchas lo rodean. Si lo miro fijamente no puedo evitar esperar que parpadee. Las yemas de mis dedos sobre el papel moneda se deslizan placenteramente. Pasaste por tantas manos promiscuas. Sos un papel de mierda. El mundo gira en torno a conseguirte. Sos eslabón de la cadena de la esclavitud con consentimiento. Sos símbolo de virtud sin excelencia. A los que cuentan contigo se les perdona. No quiero ser sujeto de perdón.

Nació en 1994, es escritora e ingeniera. Ha publicado cuentos y relatos en revistas y antologías de Argentina, España y Alemania, entre ellas Verbas Migradas, Ficciones Lado B Berlín y Editorial Los Cuatro Vientos.
En 2019 obtuvo el Cuarto Premio de Honor del Concurso Literario del Rotary Club de Flores. Continúa su obra narrativa en pleno desarrollo.

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heidi rótulo de arnedo

Enredada

En tu cama, enredada a tu cuerpo,
con mis manos dibujando en tu piel
y mi boca acariciando tus desvelos,
recorrerás certero mi contorno
mientras nuestros labios en danza
confiesan en murmullos el amor
que nos invade.

Es escritora, tiene dieciocho libros publicados. Desarrolló varios Seminarios auspiciados por la Dirección de Cultura de Santiago del Estero. Tiene premios provinciales, nacionales e internacionales.
Durante 18 años fue colaboradora del Diario “El Liberal”
.

víctor hugo ledesma

Si decides Volver

Si decides volver a la magia del encuentro
que supimos construir a partir del día uno
no disimules la ira la bronca o resentimiento
que queda claro tiempo hace tu disimulo atento.
La mentira traicionera juega malas pasadas
la memoria cómplice es pero tiene sus fallas
grietas en el recuerdo vive haciendo macanas
no importa demasiado ahora si nos juntamos mañana.
Es la espera sideral del hombre meditabundo
que sabe que está errado pero a veces se miente
tratando de dar pelea sin la razón de su lado
esperando quién lo escuche y le sea complaciente.
No hará falta desandar excusas acumuladas
tal vez ellas estén en esa misma esquina
te invito a compartir el gusto por aprender
errores tuyos y míos tal vez vaya uno a saber.
Te sugiero no atender rumores enardecidos
piel de piedra fue mi casta y la hicieron arena
me junté con el cemento y fui columna ardiente
y en el lecho de mi río limpié el agua corriente.
Circunstancias adyacentes que se alimentan del odio
pongamos nombre honor y la palabra testigo
que sigan hablando ellos por la espalda como siempre
igual tendrán en las manos ayuda si se arrepienten.
Hay que mirar hacia adentro en todos los recovecos
seguro están escondidos afectos y sentimientos
ciegos que quieren ver de noche los refucilos
no sea cosa que al final se nos acabe el tiempo.

Escritor oriundo de la ciudad de La Banda, autor de 20 obras publicadas: poesías, cuentos, fábulas y novelas. Faja de Honor otorgada por SADE SDE en las obras: El Túnel del Rata, El Limite Insurrecto de mis Versos y Cuentos de Amor y Sal.

Testimonios

Que dicen nuestros lectores

Omar Paoletti

Genial!!




Germán Montiel

Excelente iniciativa !!!

Eva Noriega de Sayago

Muy bueno Esteban Sayago

Mary Escañuela

¡Felicitaciones Voces del Faro!

coleccion

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de Voces del Faro

Susana Strippoli, Camila Torres, Ariana Pereyra, Magui Montero Riccardo, Ayelen Juárez, Nancy Olivera, Víctor Hugo Ledesma, Juan Carlos Carabajal, Estela Alvarracin.

Mariana Sayago, Juanita Ibañez, Esteban Sayago, Víctor H. Paz García, Imelda Trejo de Molina, Susana Strippoli, Stella Maris Íncola, Lucas Lastra, Florencia Marcazzo, Heidi Rótulo de Arnedo, Víctor Hugo Ledesma, Magui Montero Riccardo.

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